Lo primero es no lavar el diente
Si el diente se salió completo, no se frota ni se lava con agua: se guarda en leche o en suero fisiológico y se viene lo antes posible. Lavarlo daña las células que permiten reimplantarlo.
R&V Kids · Zarcero
Un golpe en un diente es de las cosas que más asustan a los papás, y de las pocas donde los primeros minutos cambian el resultado. Desde Zarcero el viaje es de unos cuarenta minutos, así que vale la pena saber de antemano qué hacer mientras tanto.

Por qué acá
Si el diente se salió completo, no se frota ni se lava con agua: se guarda en leche o en suero fisiológico y se viene lo antes posible. Lavarlo daña las células que permiten reimplantarlo.
En un diente permanente, las posibilidades de salvarlo bajan con cada hora que pasa. Por eso conviene llamar de camino y no esperar al día siguiente a ver si mejora.
Aunque no se reimplanta, el golpe puede haber afectado al permanente que viene debajo. Una radiografía a tiempo evita sorpresas años después.
Bajando de Zarcero hacia Naranjo y de ahí tomando la ruta a Palmares. Son unos 30 kilómetros de montaña.
50 metros Sur del Colegio Experimental Bilingüe de Palmares. Frente a restaurante VAROS Pizzería.
Cómo es la cita
Si a su hijo se le golpeó un diente, respire: esto tiene solución y usted ya está haciendo lo correcto buscando información. Lo que sigue es simple, y los primeros minutos son los que más pesan.
Desde Zarcero son unos 40 a 50 minutos. En esa llamada le decimos qué hacer con el diente mientras viene, que es justo lo que casi nadie sabe y lo que más dientes salva.
Si el diente permanente se salió completo, va en un vaso con leche o en suero fisiológico. Nunca en agua y nunca lavándolo, aunque venga sucio: eso daña las células que lo dejan volver a pegar.
Los golpes no esperan turno. La doctora revisa el diente, la raíz y el hueso, y le explica a usted qué se puede hacer: volver a colocarlo, sujetarlo unos días con una férula, o solo vigilarlo.
Un diente golpeado puede oscurecerse o perder vitalidad meses después, aunque su hijo ya no se queje. Por eso quedan controles. Son cortos, tranquilos y de cada uno sale con una sorpresa, que ayuda a borrar el mal rato del golpe.

Nuestra mascota
Decirle a un niño «abrí la boca» suele salir mal: suena a orden y muchas veces la aprieta más. Pedirle que abra grande como un lagarto deja de ser una instrucción y pasa a ser un juego. Abre solo.
Por eso lo escogimos. KuKo está en la camiseta, en el kit y en la consulta, así que cuando el chiquito llega ya lo conoce por su nombre.
En una urgencia cuenta más todavía: un niño golpeado y asustado se deja revisar mucho antes si hay algo conocido en el consultorio.
Quién lo atiende
Son dos especialistas, no una dentista general. Y están en la misma clínica, que es justamente la ventaja: la Dra. Amaya vigila cómo le está creciendo la mordida a su hijo y la Dra. Amalia le cuida la salud de los dientes. Usted no tiene que ir a dos lugares ni contar la historia dos veces.

Revisa la mordida
Ortodoncia · Invisalign® · Colegio de Dentistas 527715
Es la ortodoncista de la clínica y es quien revisa cómo le viene creciendo la mordida a su hijo. Desde los seis años hace la evaluación ortodóncica temprana con escaneo digital, sin pastas ni moldes, y le explica a usted qué se va a mover, en cuánto tiempo y por qué.
Conocer a la Dra. Amaya
Atiende a los niños
Odontopediatría · R&V Kids · Colegio de Dentistas 653023
Es especialista en Odontopediatría de la Universidad de Costa Rica. No es una dentista general que además ve niños: toda su formación es en atender chiquitos, y eso se nota en el tiempo que les da y en cómo les explica las cosas. Es empática, tranquila y siempre llega de buen humor, y por eso los niños se sienten cómodos con ella desde el primer momento.
Conocer a la Dra. AmaliaSi el golpe fue fuerte y hay que intervenir, en la clínica están los dos especialistas en cirugía maxilofacial.
Y el resto de la atención para la familia está en la página de dentista para pacientes de Zarcero.
Y para lo de todos los días, la prevención: así la trabajamos en el taller de salud dental en un preescolar.
Guarde este dato aunque hoy no lo necesite: diente en leche, sin lavarlo, y venirse. Es lo que más veces ha salvado un diente permanente.
También le puede servir
Dudas frecuentes
Entre 40 y 50 minutos, unos 30 kilómetros bajando por Naranjo hacia Palmares. Estamos 50 metros al sur del Colegio Experimental Bilingüe, frente al restaurante VAROS.
Guárdelo en leche o en suero fisiológico, sin lavarlo ni frotarlo, tómelo por la corona y no por la raíz, y venga lo antes posible. Escríbanos por WhatsApp de camino para que lo estemos esperando.
Es lo que más nos importa evitar. Se atiende el diente, pero también el susto: se le explica todo antes, se va al ritmo que aguante y al final se le da una sorpresa. Un niño que sale tranquilo vuelve tranquilo al control.
Guarde el fragmento si lo encuentra, en leche o en agua. En muchos casos se puede volver a pegar. Aun si no aparece, hay que revisar el diente para descartar daño en el nervio.
Las señales a vigilar son que el diente quede flojo, que cambie de color con los días, que duela al morder o que salga sangre por la encía. Cualquiera de esas amerita revisión.
Lo que necesita atención pronta procuramos acomodarlo lo antes posible. Escríbanos por WhatsApp contando qué pasó y le decimos de una si hay que venir hoy mismo.
Sí, en la clínica. No hay que ir a otro lugar y volver otro día, que para alguien que viene de Zarcero sería un viaje completo.
La Dra. María Amalia Cruz, odontopediatra de la Universidad de Costa Rica. Si el caso necesita cirugía, están los dos cirujanos maxilofaciales de la clínica.
Sí, y con pacientes que vienen de Zarcero es lo que procuramos. Avísenos antes por WhatsApp para armar la agenda pensando en el viaje.
Le decimos qué hacer mientras viene de camino y lo atendemos llegando. Y si hoy no lo necesita, guarde el número: en esto los minutos cuentan.